Producción de caña en El Salvador crecerá 5% en zafra 2025-2026

La zafra 2025-2026 en El Salvador espera procesar 6.5 millones de toneladas de caña y producir 720,000 toneladas métricas de azúcar.

La agroindustria azucarera de El Salvador proyecta una zafra 2025-2026 con una molienda de 6.5 millones de toneladas de caña de azúcar y una producción de aproximadamente 720,000 toneladas métricas de azúcar, según informó Julio César Arroyo, director ejecutivo de la Asociación Azucarera de El Salvador (AAES).

Estas cifras representan un incremento respecto al ciclo anterior, que cerró con 6 millones de toneladas de caña y 687,157 toneladas de azúcar.

Arroyo atribuyó el aumento a la distribución de las lluvias durante los últimos meses, lo cual favoreció la maduración de los cultivos. Indicó que “el invierno ha tenido una distribución uniforme de las lluvias, lo que permite estimar un mejor rendimiento para el próximo ciclo”.

La agroindustria cañera estima una mejora en la producción para la zafra 2025-2026, con exportaciones hacia más de 20 destinos internacionales. / Foto generada por IA.

Producción anual y estructura del sector

El sector azucarero genera un volumen anual promedio de 6 millones de toneladas de caña, producida por aproximadamente 7,000 cañicultores distribuidos en distintas zonas del país. La caña es procesada para la obtención de azúcar, melaza y alcohol. La industria también tiene un impacto en el empleo en zonas rurales, con contrataciones temporales y permanentes en las distintas etapas del ciclo productivo.

La zafra azucarera incluye labores como la siembra, el mantenimiento, el corte y el transporte de la caña a los ingenios, donde se realiza el proceso de molienda y refinación. Los ingenios funcionan bajo una estructura empresarial integrada que involucra a los productores independientes, las cooperativas, los ingenios y otras entidades vinculadas a la cadena productiva.

Exportaciones y mercados internacionales

En el ciclo anterior, las exportaciones de azúcar sumaron $153.2 millones hasta agosto de 2025, lo que representó una disminución de $19.7 millones en comparación con el mismo periodo del año anterior. La caída fue atribuida a la reducción en los volúmenes producidos y a las condiciones del mercado internacional.

El azúcar producido en El Salvador se exporta a más de 20 destinos. Entre los principales mercados están Estados Unidos, la Unión Europea y el Reino Unido. Estos destinos operan bajo cuotas preferenciales que permiten la colocación de alrededor de 66,000 toneladas métricas anuales en condiciones diferenciadas.

La industria también realiza exportaciones de melaza, un subproducto del proceso de refinado, utilizado en la elaboración de alcohol y otros insumos. El comportamiento de las exportaciones varía según los precios internacionales del azúcar crudo y refinado, así como por los costos logísticos y las tasas arancelarias.

Procesos productivos y tecnología

El cultivo de caña de azúcar en El Salvador se realiza en distintas regiones del país. La elección de las variedades, el calendario de siembra y las prácticas agronómicas responden a condiciones técnicas y climáticas. Los ingenios utilizan tecnologías de extracción, evaporación, cristalización y centrifugado para la obtención del producto final.

La eficiencia en el proceso de molienda y la extracción del jugo influyen en el rendimiento por tonelada de caña. Posteriormente, el producto se almacena, empaqueta y distribuye según los requerimientos del mercado nacional e internacional. La melaza también es almacenada y transportada para su comercialización o procesamiento adicional.

La nueva zafra podría impulsar las exportaciones del sector azucarero, que alcanzaron $153.2 millones en el último ciclo, según datos oficiales. / Foto generada por IA.

Marco normativo y sostenibilidad

La producción azucarera está sujeta a regulaciones nacionales e internacionales en materia de calidad, inocuidad, medio ambiente y relaciones laborales. El sector participa en programas de certificación voluntaria y en esquemas de responsabilidad social que buscan mejorar la gestión de los recursos y las condiciones de los trabajadores.

Además, se han implementado prácticas de manejo de suelos, uso racional del agua y control biológico de plagas para reducir impactos. La industria ha trabajado en alianzas con instituciones técnicas y organismos internacionales para el desarrollo de investigaciones y mejoras tecnológicas.